Terapia de Color
(photo courtesy Sean Laakso)
Terapia de Color
Je caresse le ciel
Par le soufflé de mon àme
Avec les couleurs de ma vision
Je bois le rose du ciel
Par le bleu de mes yeux
Je m'enivre de bonheur…
Acaricio el cielo
Con el aliento de mi alma
Con los colores de mi visión
Bebo el rosa del cielo
Con el azul de mis ojos
Me embriago de felicidad…
--Fabien Maman
INGRESANDO EN EL SENDERO DEL ALMA MEDIANTE EL COLOR
- fragmentos tomados del nuevo libro de Tama-Do sobre terapia de color
por Fabien Maman y Terres Unsoeld
Sabemos que la velocidad de penetración del color (luz) es mayor que la del sonido y el movimiento –y dado que en el mundo invisible todo es muy rápido- se hace evidente que la conexión más directa con la energía universal se logra mediante la sanación con color –más aun que la curación con sonido y Chi-.
La terapia de color proviene de la Luz Divina, a través de los Siete Rayos del Cosmos –la fuente de todas las energías de los reinos conocidos en la tierra-. Color es lo primero que vemos sobre la tierra. Una estrella tiene color, y observen cuán poderoso es el color de una estrella. Cuando miramos una estrella a simple vista ya estamos recibiendo una poderosa sanación mediante el color.
En términos generales, no podemos recibir con nuestros propios oídos la sanación sonora que emana de la vibración sonora de una estrella. Tampoco podemos sentir su Chi con nuestros cuerpos. El único Chi que absorbemos de una estrella, es su luz penertando nuestro cuerpo a través de los ojos. Si llevamos un niño a la terraza una noche de luna llena y le señalamos Venus o cualquier otra estrella, verán que saltará de alegría como si hubiera comido un kilo de azúcar. Esto es terapia de color, la luz de la estrella penetrando en su cuerpo a través de sus ojos.
(foto cortesía de Terres Unsoeld)
Todo lo que conocemos proviene de esta luz. Simplemente, somos luz estelar. Somos de naturaleza divina, y recién estamos comenzando a recordar…
¡La sanación mediante el color es un bello camino a recorrer!
Los Siete Rayos, descriptos por Dwahl Kuhl y Alice Bailey, son conciencia pura, cuyo poder es tan grande, que un ser humano es incapáz de poder interpretar su contacto directo. Por eso, los arquitectos del universo establecieron sistemas de color sanador para facilitar la recepción de estos mensajes. Crearon campos sutiles de energía (auras), redes de vibración organizadas en jerarquías de acuerdo a su densidad, desde sutil en el cosmos a densa en el cuerpo físico; para recoger los mensajes sanadores de color del cielo.
Los campos áuricos son los que transforman la luz en mensajes vibratorios, en terapia de color; una modalidad que los seres humanos son capaces de entender y asimilar. Desde el punto más lejano en el universo, desde un punto hipotético llamado “punto gama”, los Siete Rayos entran en nuestro mundo, nutriendo al sol, la luna, las estrellas, la tierra y los árboles….
(foto cortesía de
Terres Unsoeld)
Recibimos sus mensajes de color sanador a través de la gama de colores del arcoiris atravesando el cielo, el mar y la tierra.